Nuestra Historia

La fundación del Colegio de Abogados se enmarca en el proceso de  articulación colegial de la Abogacía española, que se materializa  entre los siglos XV y XIX con la transformación de las viejas corporaciones medievales, cofradías, hermandades y congregaciones en modernas agrupaciones profesionales autónomas. Los nuevos colegios de Abogados nacen con el objetico fundamental de ordenar el oficio y ajenos a las finalidades religiosas que animaran las antiguas cofradías, aunque la mayoría conservará sus tradiciones seculares.

El colegio de abogados de Segovia nace, pues, al calor de los llamados Estatutos para el Régimen de los Colegios de abogados del Reino de 1838, que exigían la colegiación como condición obligatoria para el ejercicio, pero también amparaban su funcionamiento mucho más democrático de las agrupaciones, acorde con el ideario de la Constitución progresista de 1837. Aquellos fueron unos estatutos viables. De hecho, mantuvieron su vigencia hasta 1895, con determinados matices, a pesar de los vaivenes políticos de un siglo demasiado convulso. Aunque no faltaron abogados provincianos que expresaron sus reticencias a establecer en sus lugares de residencia un marco corporativo que indudablemente les iba a imponer una cierta disciplina, surgieron colegios en muchas ciudades de España, especialmente en el verano de 1838, nada más entrar en vigor la nueva normativa. El 25 de julio el de Segovia.

Por aquél entonces había en Segovia doce abogado en ejercicio. El más antiguo de todos, en título y residencia, era Clemente Máximo de la Torre, que tenía 76 años.

Tal y como se había previsto, el Ilustre Colegio de abogados de Segovia echó a andar el día de Santiago de 1838. A las diez de las mañana, los Letrados convocados estaban ya en la casa de Clemente Máximo de la Torre para celebrar la reunión fundacional. Acudieron todos excepto José Barahona, que se encontraba enfermo, Juan Manuel Gómez, ausente de Segovia y Urbano Macarrón, ocupado en otros asuntos. A los ocho restantes –Clemente Máximo de la Torre-, Juan Rivas del Campo, José Ruiz, Santiago Sáez Hermua, José Pérez Balsera, Claudio González Pastor, Antonio González Bobín y Luis de contreras y Mencos- se les sumó Valentín Gil Virseda, que se había recibido de abogado en marzo y no residía en Segovia, sino en El Guijar, su pueblo natal, aunque tenía determinado establecer  su domicilio y su bufete en la ciudad. “Con este fin he presentado ya al señor juez de primera instancia el título de su licencia y ha venido desde allí de intento a la reunión”, revela el decano en la reseña de la primera junta que al día siguiente de su celebración envió al regente de la Audiencia Territorial de Madrid para darle cuenta de la instalación del Colegio.

PRIMERA JUNTA DE GOBIERNO. 25 DE JULIO DE 1838

DECANO: CLEMENTE MÁXIMO DE LA TORRE DE MERCADO

DIPUTADO PRIMERO: JUAN ANTONIO RIVAS DEL CAMPO

DIPUTADO SEGUNDO: JOSE PEREZ BALSERA

TESORERO: JOSE BARAHONA MUÑIZ

SECRETARIO CONTADOR: LUIS DE CONTRERAS Y MENCOS

Recopilado del Libro Historia del Ilustre Colegio de Abogados de Segovia escrito por Carlos Álvaro.